Modernos sistemas informáticos controlan en todo momento el proceso de corte, garantizando una mayor exactitud en los acabados.

El corte se realiza a temperatura ambiente, no existe por lo tanto, zona calor-afectada, tensión térmica o recocido de la pieza cortada. Tampoco hay contacto alguno de la herramienta de corte, por lo que se elimina la tensión mecánica, pudiéndose cortar piezas mecanizadas con anterioridad.
Disponemos de dos zonas de trabajo, una de 4000 x 2000, dos cabezales de corte y 100 cv. y la otra de 3000 x 2000, dos cabezales de corte y 50 cv. Tanto en una como en la otra, la presión de trabajo es superior a los 4.100 bares, logrando con ello que el agua salga por las boquillas de corte a unos 1100 metros por segundo (más 3 veces la velocidad del sonido).